Realizada por Andres Aldao para la revista digital y sitio Artesanias Literarias
ENTREVISTA A ESCRITORES:
1) ¿Cuándo empezó a escribir (poemas / cuentos)? Cómo surgió su pasión por la lectura y la escritura?
No seré muy original, caro Andrés ... pero lo digo en italiano para decirlo diverso: “essendo molto bambino”. Llevado por la lectura ( en mi familia se leía mucho y siempre me cargaban un libro para ir a dormir) comencé los primeros borroneos de aquellos cuadernitos “Gloria”.
No llamaría poemas a aquellos esbozos. Eran los primeros pelotazos, la percepción del tiempo-distancia, la redondez del balón cayendo en mi cuenta de las cosas. La noción fundamental – que es lo que recuerdo más vivamente- de que este empecinamiento del alma no tendría otra opción que el trabajo y el trabajo y el trabajo con las palabras.
Teníamos diez años y éramos una barrita de cinco o seis que corríamos en el potrero tras esa ilusión del “gran gol” que después se materializó con la obra de arte de Diego en México. Cuando exhaustos de búsquedas imposibles nos sentábamos a charlar en torno a la pelota, y allí aparecían los cuadernitos, las hojas arrugadas con la poesía, el cuentito...que nos leíamos entusiasmados. Las cosas de barrio, los amores imposibles, las soledades de la siesta hasta que el permiso materno nos liberaba al picado.
Suena extraño que un grupo de pibitos ocupados en el torneito de penales y en aprender a hacer la bicicleta o la chilena se diese semejante ocupación en los descansos. Eran otras épocas, tal vez. Otros estímulos. Años setenta... esas cosas. Corrían las historietas, los relatos clásicos, Neruda y Becquer, cierto sonido de las palabras que provocaban un encanto duradero. Hasta los textos de las canciones ayudaban entonces. El folclore, el rock nacional, vertían otros contenidos por los parlantes. Había cierta predisposición a la belleza que no pudo aplastar entonces “la felicidad ja ja ja ja”. Pero no fue eterno, claro. Hoy nuestros hijos crecen bajo el vómito bailantero y chabacanerías por el estilo (léase: politiqueros, TV, gobernanes, etc). Qué estímulo, entonces?
Después estaban las madres, los tios, algún vecino que ayudaba en los descubrimientos. Selva, la mamá de Juan y Antonio - esos amigotes uruguayo-, que escribía bellas poesías y que a veces nos las leía mientras engullíamos biscochitos. O “El gallego” del almacén del barrio, un linotipista jubilado, fanático del Gijón, que encontró en la Argentina un poco de tranquilidad para crecer la familia, y que nos daba la cátedra de todas las cosas cada vez que nos mandaban a comprar algo.
Los muchachones de los juventudes políticas que charlaban y charlaban en el bar donde había un viejo billar, y nosotros ahí metidos, sin entender mucho, pero maravillados de esas palabras que sonaban como tambores.
Cómo no querer multiplicar esas palabras, aprenderlas, hacerlas herramienta?
2) ¿cuáles temas le atraen o prefiere para escribir?
No tengo “temas”. El acto creativo toma de las ocupaciones y las preocupaciones. Tal vez mi gimnasia periodística me de un abanico de posibilidades en forma particular. No sé.
En poesía viene el amor, que es todas las cosas. Digo: todas las cosas.
En narrativa me gusta la ficción, jugar con lo fantástico. Me gustan las historias entre gente simple. Amo la atmósfera bonaerense, particularmente.
3) ¿ha cambiado a lo largo de los años sus gustos de lector/a y escritor/poeta? Cuéntenos...
Uno comienza con Poe, Chesterton, Manrique y Quevedo... influenciado tambien por los programas escolares, hasta encontrar el sendero personal. Claro que los gustos cambian. Cambia uno. A medida que pasa el tiempo se adquieren experiencias, nuevas vivencias que traen otros temas, nuevas labores, más preguntas, menos respuestas... se busca, se trata de entender, se goza también.
No se pierde el juego que significa sentirse dentro de un relato o una poesía. Esa cosa de sentir que un autor dice lo que uno hubiera querido decir.
Se agregan otros elementos. Es imposible entender un poema de amor sin haber sentido un profundo y verdadero amor. No se puede entender el dolor o la impotencia ante la injusticia hasta tanto no se haya sentido todo eso... y son materiales que trae la vida. Y en su transcurso vienen estilos, autores, géneros, a hacernos nueva compañía.
En mi adolescencia leía Neruda, Lorca, Alberti, Tuñón, Del Cabral, Elvio Romero, por ejemplo, y veía en la gente de todos los días aquellos rostros, aquellas manos, esas historias.
Argentina es un país construido por inmigrantes. Conocerlos, es casi conocer la historia de todos los pueblos.
Cuando la triple A y luego el golpe genocida de los milicos, comencé a entender muchas de las cosas que había leido.
Desde entonces lo que podría llamarse el compromiso social, político del autor, el compromiso del autor con su gente y su tiempo, adquirió en mí verdadera dimensión.
Ningún autor puede sustraerse de su responsablidad como contemporáneo de los sucesos que lo influencian.
En esta etapa de “sentidos abiertos” sin duda que los gustos (las preocupaciones también) cambian...
Cuando uno pone pie en el mundo real, en la cotidianeidad a sabiendas de las cosas y sus significados, allí se equilibra. Será la madurez?
Y se arma de ricas posibilidades para entender un poco más de todo.
Debe ser que mi generación no sólo “sobaqueó” sino leyó incluso al Gabo, Cortázar, Rulfo, Amado, Vallejo, Galeano, Walsh, todo lo que andaba del Che, Brecht, en fin.. una lunga lista de maestros que por fortuna estan siempre ahí, a mano de quien quiera.
Con los primeros sueños de juventud (quería ser arqueólogo, luego paleontólogo, mas tarde actor... y la lista sigue) se sumaron los libros de todas esas cosas... y mucha historia, y Stanilavsky y todo eso. Y cada tanto regreso a esos temas, forman parte de mí. Estoy leyendo “la civiltá dei sardi” di Giovanni Lilliu, un sabio arqueólogo que es orgullo de esta isla, encantado con su trabajo que remite a las presencas culturales del megalítico. Sardegna es una tierra rica en testimonios del pasado.
4) ¿Qué libros está leyendo en estos días?
Tantísimos libros que recibo permanentemente de Latinoamérica, España, Italia y Portugal. Voy de uno a otro constantemente. Releo en estos días “El venenero y otros poemas” del amigo argentino Luis Benitez, y Andariveles, de otro paisano, José Emilio Tallarico; “La salud de los condenados” del platense César Cantoni; “Detrás de los espejos empañados” de la portorriqueña Elsa Tió, y “despertar de las aguas” del brasileño Antonio Miranda, que también me gustaron mucho.
En la biblioteca voy intercalando títulos en español, a la variadísima existencia de clásicos y autores italianos de mi mujer, Giovanna Mulas, quien también tiene la fortuna de recibir libros permanenemente.
Así que en cuanto a lecturas estamos constantemente en rojo, tanto porque llegan con constancia y con sus enormes sonrisas y augurios a ofrecerse como abrazos, como así tambien porque entre tantas cosas por hacer a veces nos falta el tiempo para dedicarnos con tranquilidad a la lectura.
5) ¿Qué autores han tenido influencia en su vida personal y en su obra?
Las influencias propias de la gente de mi generación que se ha dejado atrapar por la lectura y la escritura. Y diría que estas lecturas no han influenciado más que mi experiencia personal de vida, en cuanto a mi propia escritura. No seré muy original (nuevamente) con esta respuesta, ya que se trata de autores de gran difusión. Esencialmente hispanoamericanos: Neruda, Elvio Romero, César Vallejo, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Manuel de Cabral, Raúl González Tuñón, Armando Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, Antonio Aliberti . Y los italianos Eugenio Montale, Cesare Pavese, Giusepe Ungaretti... pero quiza sea una forma caprichosa de soltar algunos nombres imprescindibles. La nómina es mucho más extensa, claro. Y se cuelan en esta lista tantos autores incluso coetáneos que me gustan mucho.
En la balanza de mis lecturas pesa mucho mas la poesía que la narrativa.
6) ¿Qué está escribiendo en la actualidad?
Pasando sobre un “eterno borrador” de cuentos casi fantásticos, bajo el título de “Medanales” que ojalá pueda publicar alguna vez. Uno de estos cuentos (“La manada”) obtuvo un premio en el 2002 y ahora lo tradujimos para ser publicado en “Cuentos fantásticos, de amor y de muerte” (en italiano) que edita Fernando Pérez Poza en Galicia por estos días y se distribuirá en italia. Se trata de un manojo de cuentos de Giovanna y mios.
Tengo casi terminado otro libro de temática futbolera, que tal vez aparezca aquí próximamente.
Salió hace unas semanas “Explicaciones con mar y otros elementos” poemario editado por Uniservice en Trento.
Y voy agregando versos al nuevo poemario que pienso terminar para octubre.
7) ¿Qué proyectos tiene para el futuro?
Proyectos y ganas abundan. Puntualmente darle más circulación a la revista Isla Negra, que ya llega a los 3000 suscriptores directos y a más de diez mil lectores. Y no sólo a través de correo electrónico sino tratar de dar en la tecla de algún organismo sensible (de veras) a la cultura para editarla en papel, y que se pueda distribuir gratuitamente entre la gente.
Tanto Isla Negra como Isola Nera, la versión en italiano. Si se pudiera imprimir y repartir gratis en la calle, sería fantástico, y sin duda ayudaría mucho no solamente a la difusión de la poesía y sus autores, sino también a estimular el placer de la lectura. Es un caro proyecto, pero hasta ahora no hemos dado con la puerta necesaria.
Aunque la Unesco nos incorporó a su listado de revistas de poesía y desde embajadas, bibliotecas, universidades, institutos, etc, solicitan las colecciones de la revista, “concretamente” seguimos a puro pulmón.
También continuar con la organización de concursos literarios a través de Isola Nera. Son una excelente manera de estimular y promover nuevos y válidos autores. Los premiados salen editados en la colección de libros de la revista, que tienen buena difusión. En mayo a través de El Taller de Poeta, de España, de UniService, de Italia, sumamos tres nuevos títulos a la patriada, que solo es posible gracias al empeño y la amistad de Fernando y de Michelangelo.
Entre otras cosas estamos ofreciendo por Sardegna un espectáculo literario junto a Giovanna con el apoyo de Natale Murru, guitarrista, y Franca Pani, bailarina. Poesía y narrativa en español e italiano desde formas diversas de ser presentadas, y por fortuna estamos llegando muy bien a la gente, incluso en ciudades pequeñas, a veces lamentablemente un poco olvidadas de las manifestaciones culturales. Tenemos el objetivo de cruzar el Tirreno y visitar ciudades italianas y de Europa, donde varios amigos ya nos han invitado. Es cuestión de organizarnos con el tiempo.
8) ¿Qué opina de los certámenes literarios?
Los hay muy buenos, éticos, justos, y los hay de una mediocridad alucinante. Los hay comprometidos con la literatura y la promoción de nuevas voces, y los hay montados sobre operaciones de marketing de editoriales.
Lo que me llama mucho la atención es que, a la luz de las nuevas tecnologías, se empecinen en armar las convocatorias pidiendo obras extensas por quintuplicado e impresos en papel. Con el sacrificio que la mayoría de autores debe hacer para cumplimentar los requisitos de participación.
Y muchas veces terminan participando solo aquellos que tienen cierto bienestar económico, lo que implica una falta total de igualdad de posibilidades.
Y mas allá de este detalle me parece genial que tantos municipios, gobernaciones, etc, esten auspiciando con metálico los concursos literarios. Es una forma concreta de apoyo a la cultura.
España está demostrando un gran interes en este sentido.
10) ¿Cree que la publicación virtual de libros y revistas extinguirá en el futuro la publicación en papel?
No. De ninguna manera. Lo veo muy bien. No solo por el aspecto ahorrativo de materia prima y todo lo que ello implica para el medio ambiente. (lástima que se rifa la salud del planeta en tantos modos!). También porque la existencia de computadoras se multiplica velozmente y los hábitos de lectura evolucionan hacia formas diferentes de las tradicionales.
Pero, un pero debe haber, me inquieta que en nombre de la “democratización” de la cultura se hable del fenómeno de las nuevas tecnologías, cuando estas no estan al alcance de todos. También aqui falla el sistema.
Un “mix” de mundo digital y mundo impreso, favorecido por políticas de desarrollo cultural, sería una respuesta acertada para comenzar a caminar sobre el desafío de un programa de cultura para todos.
Favorecer la impresión de materiales culturales para ser distribuidos gratuitamente a nivel popular, que es alli donde se deben estimular los cambios de hábito para promover la lectura y el conocimiento. Y no es una cosa tan difícil de implementar. A través de los municipios y las Universidades, ya se puede pensar en una red de difusión con alcance masivo.
Sea que las editoriales patronas de mercado lo vean bien o mal, los trabajadores de la literatura debemos hacer algo con cierta urgencia, al respecto.
- Cuales son las razones de tu radicacion en Italia?
L'amore... nos conocimos con Giovanna y uno de los dos debia cruzar el ocèano.. lo decidi y en cuestion de pocos meses reparti libros y revistas, muebles y recuerdos de mi depto de Lujan y vine a recomenzar la vida, o comenzarla, con Giovanna. No fue una decision facil ya que en BsAs estan mis hijos Martin y Gonzalo. Pero amor mas amor debe dar un resultado siempre positivo. No es una tarea simple hacer pie en una nueva tierra y aun mucho menos organizarse de tal forma para estar alla y aca con la constancia que uno necesita y quiere.
Pero en eso estamos. Aqui con una tranquilidad mayor en cuanto al desempeño profesional. Seria practicamente imposible vivir en Buenos Aires de nuestro oficio, y esto de alguna manera da un poco de respiro. Giovanna es todo luz, comparte mi trabajo, es una excelente cumpa y scritticce. La felicidad completa sera poder abrazar a los chicos mas seguido, tenerlos aca, viajar nosotros. Todo lo demas casi no importa.
Mi abuelo partio de Sicilia a los nueve años, alla por il novecento, con su familia, llego a Argentina, se hizo fanatico de Gimnasia y Esgrima La Plata ( una sagrada cuestion de familia) y crio con abuela Sara una familia. Yo estoy como de regreso de ese largo viaje... como tantos argentinos.
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